Técnicas generales para Manualidades de Navidad

Pintura sobre madera
1- Lijar la madera y pintar con una base de gesso, dejar secar y lijar nuevamente.
2- Trasladar el diseño con carbónico amarillo.
3- Pintar con pinturas acrílicas y pincel. Emplear los más gruesos para los fondos, y los delgados para los detalles.
4- Dejar secar y barnizar.

Pintura sobre tela
1- Lavar el género y enjuagarlo con vinagre. Planchar sin utilizar apresto.
2- El diseño se transfiere con carbónico para telas, seleccionar un color claro.
3- Para pintar, existen distintas técnicas: sellos, plantilla, pincel, etc.
4- Dejar secar la pintura y planchar.

Alambrado de pinas y frutos secos
1- Enhebrar las piñas con alambre flexible y sujetar el contorno por la base.
2- Forrar el alambre con cinta verde.

Cartón Forrado
Para cubrir el cartón con tela, engomar la superficie más rígida (cartón) empleando adhesivo vinílico y pincel. Al colocar la tela, retirar los grumos con una bolsa de nailon (nylon).

Aplicaciones de tela
1- Para aplicar tela sobre tela, se utiliza entretela de pegar doble faz.
2- La plancha debe colocarse en temperatura alta, si la tela es de puro algodón. Adherir la tela a la entretela planchando ambas piezas a la vez.
3- Retirar el papel del lado posterior y apoyar el lado brillante sobre el género de base. Planchar nuevamente para que las piezas se unan.
4- Si se desea dar volumen a las piezas, colocar entre ambas caras una manta polar al tono de las telas.

Manualidades de Navidad: Materiales generales

Se acercan los festejos navideños y que mejor tarea que esperarlos realizando nuestras manualidades favoritas para decorar nuestra casa a la manera de la navidad.
Para estos trabajos se emplearán los siguientes materiales:

telas de algodón con diseños y colores navideños,
vellón,
hilo,
aguja,
tijera,
alfileres,
rosca de mimbre,
entretela de pegar,
flores secas y artificiales,
piñas,
frutas secas,
globos de cristal,
velas,
pegamento vinílico,
pistola encoladora,
cintas,
canastas de mimbre,
peluche,
cuentas de madera,
pinturas para tela y madera.

Se te ocurre alguno más? Cuéntanos en los comentarios!

Introducción a manualidades con alambre

Es condición previa para lograr éxito en la confección de muñecos y adornos de alambre, la elección del ma­terial más apropiado y, consiguientemente, la utiliza­ción de una técnica de elaboración adecuada. Así, por ejemplo, no sería acertado modelar una mariposa con alambre, pues este material grueso no resultaría ade­cuado para insinuar los rasgos propios de la ma riposa y la delicadeza de sus alas, o para expresar la liviandad de su revoloteo. A fin de no incurrir en al gunos de estos desaciertos, conviene estudiar previa mente las cualidades del alambre que utilizaremos en nuestros trabajos.
Material, implementos y métodos de trabajo
El elemento principal para fabricar las figuras es el alambre flexible recubierto por soga común (formada por un tejido de hilos o fibras de cáñamo, sisal, yute o nilón) que tiene la particularidad de mantener invaria­ble una posición determinada después de doblado. Si no fuese posible conseguir en los negocios del ramo el material citado, puede preparárselo a partir de una so­ga de grosor variable (1/2 a 1 cm, aproximadamente) en la que se introduce un alambre de 1 mm de sección. La operación de armado comienza con la atadura de un extremo de la soga, a fin de que no se deshilaclie. Se toma este extremo c&n ambas manos y se giran las fibras en sentido contrario para abrirlas o separarlas. A continuación se introduce una punta del alambre en tre estas aberturas y en tanto se gira la soga en el sen tido de las fibras, se empuja e introduce el alambre para que quede alojado en la parte central de la soga. Al cortar el alambre, los extremos del tejido se desfi bran un poco; esta particularidad puede ser aprovechada para utilizar las fibras como adorno de ciertas figuras o para atezar prolijamente el extremo.
El alambre puede ser trabajado fácilmente; sin embar go posee suficiente resistencia como para soportar que lo doblemos varias veces en un mismo lugar. De una manera similar se trabaja con limpiapipas y alambre revestido con felpa; estos materiales son mucho más delgados y generalmente de escasa longitud, prestán dose por lo tanto para formar figuras pequeñas.
Pues bien, ¿cómo haremos para trabajar el alambre? Antes de comenzar a modelar la figura de un animalito ya fin de lograrla, en lo posible en una sola pieza, re flexionaremos sobre el modo de doblar el material sin tener que realizar ningún agregado. Conviene envolver los extremos del alambre con fibras de sisal u otro ma terial apropiado; para dar una terminación conveniente al extremo engrosado aconsejamos encolar las termi naciones de las fibras.
Para cortar el alambre necesitamos unas pinzas bien afiladas. Si no dispusiéramos de esta herramienta, po demos separar el revestimiento de sisal con tijeras y luego doblar unas cuantas veces el alambre hasta que se corte. Si necesitamos empalmar dos trozos de alam bre, recortamos primero las fibras al sesgo, luego ubi camos los extremos del alambre descubierto uno al lado del otro y encolamos las fibras.
Además del alambre también se necesitan algunos ac cesorios a modo de adorno. Para la melena del león y la pelambre del perro, por ejemplo, usamos lana; el burro necesita orejas de cuero; el gallo luce una cresta de fieltro; y para la panera hace falta hilo. Pero tenga mos cuidado de no exagerar y recargar con diversos materiales el mismo objeto, pues corremos el peligro de caer en realizaciones de mal gusto. Aun desprovis to de accesorios, el burro nos da una sensación de lás tima, y ello se logra tan sólo por la actitud que damos a la cabeza.
Otra utilización distinta del alambre flexible. Aquí la técnica consiste en hacer valer al alambre únicamente como material de sostén, mientras que las figuras adquieren particular atractivo en virtud de los adornos y ropajes.

Es condición previa para lograr éxito en la confección de muñecos y adornos de alambre, la elección del ma­terial más apropiado y, consiguientemente, la utiliza­ción de una técnica de elaboración adecuada. Así, por ejemplo, no sería acertado modelar una mariposa con alambre, pues este material grueso no resultaría ade­cuado para insinuar los rasgos propios de la mariposa y la delicadeza de sus alas, o para expresar la liviandad de su revoloteo. A fin de no incurrir en al gunos de estos desaciertos, conviene estudiar previamente las cualidades del alambre que utilizaremos en nuestros trabajos.

Material, implementos y métodos de trabajo

El elemento principal para fabricar las figuras es el alambre flexible recubierto por soga común (formada por un tejido de hilos o fibras de cáñamo, sisal, yute o nilón) que tiene la particularidad de mantener invariable una posición determinada después de doblado. Si no fuese posible conseguir en los negocios del ramo el material citado, puede preparárselo a partir de una so­ga de grosor variable (1/2 a 1 cm, aproximadamente) en la que se introduce un alambre de 1 mm de sección. La operación de armado comienza con la atadura de un extremo de la soga, a fin de que no se deshilache. Se toma este extremo con ambas manos y se giran las fibras en sentido contrario para abrirlas o separarlas. A continuación se introduce una punta del alambre entre estas aberturas y en tanto se gira la soga en el sentido de las fibras, se empuja e introduce el alambre para que quede alojado en la parte central de la soga. Al cortar el alambre, los extremos del tejido se desfibran un poco; esta particularidad puede ser aprovechada para utilizar las fibras como adorno de ciertas figuras o para atezar prolijamente el extremo.

El alambre puede ser trabajado fácilmente; sin embargo posee suficiente resistencia como para soportar que lo doblemos varias veces en un mismo lugar. De una manera similar se trabaja con limpiapipas y alambre revestido con felpa; estos materiales son mucho más delgados y generalmente de escasa longitud, prestán dose por lo tanto para formar figuras pequeñas.

Pues bien, ¿cómo haremos para trabajar el alambre? Antes de comenzar a modelar la figura de un animalito ya fin de lograrla, en lo posible en una sola pieza, reflexionaremos sobre el modo de doblar el material sin tener que realizar ningún agregado. Conviene envolver los extremos del alambre con fibras de sisal u otro material apropiado; para dar una terminación conveniente al extremo engrosado aconsejamos encolar las terminaciones de las fibras.

Para cortar el alambre necesitamos unas pinzas bien afiladas. Si no dispusiéramos de esta herramienta, po demos separar el revestimiento de sisal con tijeras y luego doblar unas cuantas veces el alambre hasta que se corte. Si necesitamos empalmar dos trozos de alambre, recortamos primero las fibras al sesgo, luego ubicamos los extremos del alambre descubierto uno al lado del otro y encolamos las fibras.

Además del alambre también se necesitan algunos accesorios a modo de adorno. Para la melena del león y la pelambre del perro, por ejemplo, usamos lana; el burro necesita orejas de cuero; el gallo luce una cresta de fieltro; y para la panera hace falta hilo. Pero tengamos cuidado de no exagerar y recargar con diversos materiales el mismo objeto, pues corremos el peligro de caer en realizaciones de mal gusto. Aun desprovisto de accesorios, el burro nos da una sensación de lástima, y ello se logra tan sólo por la actitud que damos a la cabeza.

Otra utilización distinta del alambre flexible. Aquí la técnica consiste en hacer valer al alambre únicamente como material de sostén, mientras que las figuras adquieren particular atractivo en virtud de los adornos y ropajes.

¡Manos a la obra!

Manualidades con alambre: Burro

Material
Alambre forrado, negro; un poco de lana gris de media no grosor y un trocito de cuero negro.
Procedimiento
Doblamos el alambre en forma de óvalo para formar la cabeza y luego insinuamos el cuello de manera que la cabeza cuelgue hacia abajo. El lomo, la pata trasera izquierda, la vuelta hacia adelante y la pata delante ra izquierda, son formas que doblamos en una sola operación. Si las proporciones resultan más o menos correctas, formamos la mitad derecha del cuerpo del mismo modo que la izquierda, con la diferencia que ahora empezamos con la pata delantera. Cuando ter minamos la pata trasera derecha hacemos las vueltas del tronco trabajando en forma uniforme hasta la mitad aproximadamente, y desde allí les damos un poco más de amplitud hasta las patas delanteras. Cortamos el alambre, lo envolvemos y metemos el extremo hacia atrás entre las vueltas del tronco. Envolvemos la punta del extremo restante con lana; al mismo tiempo uni mos en ese lugar la cabeza al cuello. Luego cosemos lazos de lana, bien juntos, a lo largo de todo el cuello hasta la frente; cortamos los lazos y los entremezcla mos un poco. Cortamos las orejas sobre el cuero, ne gro por ambos lados, practicamos un corte en la parte inferior, superponemos las dos mitades obtenidas para dar forma a las orejas y las cosemos detrás del flequi llo de la frente. Para representar la cola, doblamos en cuatro un hilo largo de lana y lo enroscamos apretada mente con el extremo restante; por este mismo extre mo lo cosemos al cuerpo; abrimos las vueltas en la punta de la cola y formamos la borla. Para representar los cascos cortamos con las pinzas el extremo o vuelta de los alambres que forman las patas y los revestimos con lana gris. Las patas traseras las cortamos un poco más que las delanteras para que el burro parezca bien terco..

Material

Alambre forrado, negro;
Un poco de lana gris de media no grosor
Un trocito de cuero negro

Procedimiento

Doblamos el alambre en forma de óvalo para formar la cabeza y luego insinuamos el cuello de manera que la cabeza cuelgue hacia abajo. El lomo, la pata trasera izquierda, la vuelta hacia adelante y la pata delantera izquierda, son formas que doblamos en una sola operación. Si las proporciones resultan más o menos correctas, formamos la mitad derecha del cuerpo del mismo modo que la izquierda, con la diferencia que ahora empezamos con la pata delantera. Cuando terminamos la pata trasera derecha hacemos las vueltas del tronco trabajando en forma uniforme hasta la mitad aproximadamente, y desde allí les damos un poco más de amplitud hasta las patas delanteras. Cortamos el alambre, lo envolvemos y metemos el extremo hacia atrás entre las vueltas del tronco. Envolvemos la punta del extremo restante con lana; al mismo tiempo unimos en ese lugar la cabeza al cuello. Luego cosemos lazos de lana, bien juntos, a lo largo de todo el cuello hasta la frente; cortamos los lazos y los entremezcla mos un poco. Cortamos las orejas sobre el cuero, negro por ambos lados, practicamos un corte en la parte inferior, superponemos las dos mitades obtenidas para dar forma a las orejas y las cosemos detrás del flequillo de la frente. Para representar la cola, doblamos en cuatro un hilo largo de lana y lo enroscamos apretada mente con el extremo restante; por este mismo extremo lo cosemos al cuerpo; abrimos las vueltas en la punta de la cola y formamos la borla. Para representar los cascos cortamos con las pinzas el extremo o vuelta de los alambres que forman las patas y los revestimos con lana gris. Las patas traseras las cortamos un poco más que las delanteras para que el burro parezca bien terco.