Material
Para el gallo: alambre forrado, rojo; 4 trozos de 50 cm cada uno de alambre forrado, en colores natural, ama rillo, verde y negro; un pedacito de fieltro rojo; cola o adhesivo sintético.
Para la gallina: alambre forrado, rojo; 25 cm de alam bre color natural; 25 cm de alambre color negro; un trocito de fieltro rojo; cola o adhesivo sintético.
Procedimiento
Dejamos un trozo de alambre recto en una medida al go mayor que la longitud definitiva del pico; doblamos la curva para la cabeza, seguimos con el pescuezo y el tronco, volvemos un breve trecho a lo largo del tronco, y hacemos una vuelta de unos 20 cm de largo para las patas. Luego envolvemos el tronco, comenzando desde la cola, seguimos por el cuello y terminamos la otra mitad de la cabeza hasta la parte inferior del pico. Para que los extremos resultantes no se deshilachen demasiado, ligamos las puntas provisoriamente con un hilo, hasta que veamos al final qué largo podrá tener el pico.
Seguidamente formamos las patas: cortamos con las pinzas la vuelta hecha para tal fin y recortamos el tejido de sisal hasta descubrir unos 4cm de alambre con el cual formamos los dedos. Ahora las patas tienen aproximadamente 3cm de largo; metemos el extremo del alambre en el tejido y aguzamos el pie. Aplicamos cola a las vueltas de alambre, encolamos sobre ellas las hebras que sobresalían y las recortamos hasta que los dedos tengan el largo deseado; después envolvemos cada uno esmeradamente con hebras de sisal rojo. Pa ra formar el plumaje deshilachamos unos 50 cm de los alambres rojo, amarillo, verde, negro y natural y junta mos las hebras de distintas maneras para observar el efecto de los colores. Como sugerencia proponemos la siguiente combinación: predominio del rojo; verde y amarillo en cantidades iguales; color natural en menor proporción y negro sólo unas hebras. Luego cortamos este manojo multicolor en dos partes. Para la cola ne cesitamos 32 centímetros; el resto nos alcanza para las alas; a esta última parte la separamos por la mitad y a cada una le aplicamos una ligadura en el centro. Con una aguja gruesa de crochet las pasamos a través de la segunda vuelta del cuello, a fin de que se entrecru cen. Ahora ponemos las alas sobre el lomo, una sobre otra, y pasamos primero un extremo del manojo y luego el otro a través de dos vueltas del tronco. La cola se pasa por la última vuelta del tronco; con unas puntadas invisibles fijamos en ella la mayor parte de la mitad externa y cortamos el sobrante. La cresta y las ca rúnculas las recortamos de fieltro rojo doble; ponemos cola en las superficies internas y las unimos, dejando el lugar necesario para poder pegarlas en la cabeza. Para formar el pico cortamos primero un trocito del alambre; luego, dándole el largo adecuado, recortamos el tejido de sisal dándole forma puntiaguda; aplicamos un poco de cola y envolvemos el pico cuidadosamente con hebras de sisal rojo.
Para modelar la gallina doblamos el alambre de la mis ma manera que hemos hecho para el gallo, salvo que el cuello y las patas serán un poco más cortos; se en tiende que también debemos modificar la cabeza^-y el plumaje. Para las alas y la cola descolchamos, aproxi madamente, 24 cm de alambre rojo y agregamos algu nas hebras de igual longitud de color natural y negro. Dividimos el manojo en dos mitades, las ligamos por el medio y las pasamos a través de la vuelta del cuello, tal como lo hicimos en el gallo. Luego colocamos el manojo inferior bien junto al cuerpo y lo orientamos hacia arriba y hacia atrás para formar la cola. A fin de que la punta de la cola se mantenga rígida, aplicamos un poco de cola entre las fibras. Al manojo superior lo dejamos sobresalir un poco hacia adelante, lo recorta mos para darle forma de alas, encolamos los bordes de éstas y luego las fijamos contra la cola.
La cresta, las carúnculas y el pico se confeccionan de la misma manera en que se han hecho para el gallo, pero más pequeños.
Material
Para el gallo:
Alambre forrado, rojo;
4 trozos de 50 cm cada uno de alambre forrado, en colores natural, amarillo, verde y negro;
Un pedacito de fieltro rojo;
Cola o adhesivo sintético.
Para la gallina:
Alambre forrado, rojo;
25 cm de alambre color natural;
25 cm de alambre color negro;
Un trocito de fieltro rojo;
Cola o adhesivo sintético.
Procedimiento
Dejamos un trozo de alambre recto en una medida algo mayor que la longitud definitiva del pico; doblamos la curva para la cabeza, seguimos con el pescuezo y el tronco, volvemos un breve trecho a lo largo del tronco, y hacemos una vuelta de unos 20 cm de largo para las patas. Luego envolvemos el tronco, comenzando desde la cola, seguimos por el cuello y terminamos la otra mitad de la cabeza hasta la parte inferior del pico. Para que los extremos resultantes no se deshilachen demasiado, ligamos las puntas provisoriamente con un hilo, hasta que veamos al final qué largo podrá tener el pico.
Seguidamente formamos las patas: cortamos con las pinzas la vuelta hecha para tal fin y recortamos el tejido de sisal hasta descubrir unos 4cm de alambre con el cual formamos los dedos. Ahora las patas tienen aproximadamente 3cm de largo; metemos el extremo del alambre en el tejido y aguzamos el pie. Aplicamos cola a las vueltas de alambre, encolamos sobre ellas las hebras que sobresalían y las recortamos hasta que los dedos tengan el largo deseado; después envolvemos cada uno esmeradamente con hebras de sisal rojo. Para formar el plumaje deshilachamos unos 50 cm de los alambres rojo, amarillo, verde, negro y natural y juntamos las hebras de distintas maneras para observar el efecto de los colores. Como sugerencia proponemos la siguiente combinación: predominio del rojo; verde y amarillo en cantidades iguales; color natural en menor proporción y negro sólo unas hebras. Luego cortamos este manojo multicolor en dos partes. Para la cola ne cesitamos 32 centímetros; el resto nos alcanza para las alas; a esta última parte la separamos por la mitad y a cada una le aplicamos una ligadura en el centro. Con una aguja gruesa de crochet las pasamos a través de la segunda vuelta del cuello, a fin de que se entrecrucen. Ahora ponemos las alas sobre el lomo, una sobre otra, y pasamos primero un extremo del manojo y luego el otro a través de dos vueltas del tronco. La cola se pasa por la última vuelta del tronco; con unas puntadas invisibles fijamos en ella la mayor parte de la mitad externa y cortamos el sobrante. La cresta y las carúnculas las recortamos de fieltro rojo doble; ponemos cola en las superficies internas y las unimos, dejando el lugar necesario para poder pegarlas en la cabeza. Para formar el pico cortamos primero un trocito del alambre; luego, dándole el largo adecuado, recortamos el tejido de sisal dándole forma puntiaguda; aplicamos un poco de cola y envolvemos el pico cuidadosamente con hebras de sisal rojo.
Para modelar la gallina doblamos el alambre de la mis ma manera que hemos hecho para el gallo, salvo que el cuello y las patas serán un poco más cortos; se entiende que también debemos modificar la cabeza y el plumaje. Para las alas y la cola descolchamos, aproximadamente, 24 cm de alambre rojo y agregamos algunas hebras de igual longitud de color natural y negro. Dividimos el manojo en dos mitades, las ligamos por el medio y las pasamos a través de la vuelta del cuello, tal como lo hicimos en el gallo. Luego colocamos el manojo inferior bien junto al cuerpo y lo orientamos hacia arriba y hacia atrás para formar la cola. A fin de que la punta de la cola se mantenga rígida, aplicamos un poco de cola entre las fibras. Al manojo superior lo dejamos sobresalir un poco hacia adelante, lo recortamos para darle forma de alas, encolamos los bordes de éstas y luego las fijamos contra la cola. La cresta, las carúnculas y el pico se confeccionan de la misma manera en que se han hecho para el gallo, pero más pequeños.

Ejemplo de la manualidad