Es condición previa para lograr éxito en la confección de muñecos y adornos de alambre, la elección del material más apropiado y, consiguientemente, la utilización de una técnica de elaboración adecuada. Así, por ejemplo, no sería acertado modelar una mariposa con alambre, pues este material grueso no resultaría adecuado para insinuar los rasgos propios de la ma riposa y la delicadeza de sus alas, o para expresar la liviandad de su revoloteo. A fin de no incurrir en al gunos de estos desaciertos, conviene estudiar previa mente las cualidades del alambre que utilizaremos en nuestros trabajos.
Material, implementos y métodos de trabajo
El elemento principal para fabricar las figuras es el alambre flexible recubierto por soga común (formada por un tejido de hilos o fibras de cáñamo, sisal, yute o nilón) que tiene la particularidad de mantener invariable una posición determinada después de doblado. Si no fuese posible conseguir en los negocios del ramo el material citado, puede preparárselo a partir de una soga de grosor variable (1/2 a 1 cm, aproximadamente) en la que se introduce un alambre de 1 mm de sección. La operación de armado comienza con la atadura de un extremo de la soga, a fin de que no se deshilaclie. Se toma este extremo c&n ambas manos y se giran las fibras en sentido contrario para abrirlas o separarlas. A continuación se introduce una punta del alambre en tre estas aberturas y en tanto se gira la soga en el sen tido de las fibras, se empuja e introduce el alambre para que quede alojado en la parte central de la soga. Al cortar el alambre, los extremos del tejido se desfi bran un poco; esta particularidad puede ser aprovechada para utilizar las fibras como adorno de ciertas figuras o para atezar prolijamente el extremo.
El alambre puede ser trabajado fácilmente; sin embar go posee suficiente resistencia como para soportar que lo doblemos varias veces en un mismo lugar. De una manera similar se trabaja con limpiapipas y alambre revestido con felpa; estos materiales son mucho más delgados y generalmente de escasa longitud, prestán dose por lo tanto para formar figuras pequeñas.
Pues bien, ¿cómo haremos para trabajar el alambre? Antes de comenzar a modelar la figura de un animalito ya fin de lograrla, en lo posible en una sola pieza, re flexionaremos sobre el modo de doblar el material sin tener que realizar ningún agregado. Conviene envolver los extremos del alambre con fibras de sisal u otro ma terial apropiado; para dar una terminación conveniente al extremo engrosado aconsejamos encolar las termi naciones de las fibras.
Para cortar el alambre necesitamos unas pinzas bien afiladas. Si no dispusiéramos de esta herramienta, po demos separar el revestimiento de sisal con tijeras y luego doblar unas cuantas veces el alambre hasta que se corte. Si necesitamos empalmar dos trozos de alam bre, recortamos primero las fibras al sesgo, luego ubi camos los extremos del alambre descubierto uno al lado del otro y encolamos las fibras.
Además del alambre también se necesitan algunos ac cesorios a modo de adorno. Para la melena del león y la pelambre del perro, por ejemplo, usamos lana; el burro necesita orejas de cuero; el gallo luce una cresta de fieltro; y para la panera hace falta hilo. Pero tenga mos cuidado de no exagerar y recargar con diversos materiales el mismo objeto, pues corremos el peligro de caer en realizaciones de mal gusto. Aun desprovis to de accesorios, el burro nos da una sensación de lás tima, y ello se logra tan sólo por la actitud que damos a la cabeza.
Otra utilización distinta del alambre flexible. Aquí la técnica consiste en hacer valer al alambre únicamente como material de sostén, mientras que las figuras adquieren particular atractivo en virtud de los adornos y ropajes.
Es condición previa para lograr éxito en la confección de muñecos y adornos de alambre, la elección del material más apropiado y, consiguientemente, la utilización de una técnica de elaboración adecuada. Así, por ejemplo, no sería acertado modelar una mariposa con alambre, pues este material grueso no resultaría adecuado para insinuar los rasgos propios de la mariposa y la delicadeza de sus alas, o para expresar la liviandad de su revoloteo. A fin de no incurrir en al gunos de estos desaciertos, conviene estudiar previamente las cualidades del alambre que utilizaremos en nuestros trabajos.
Material, implementos y métodos de trabajo
El elemento principal para fabricar las figuras es el alambre flexible recubierto por soga común (formada por un tejido de hilos o fibras de cáñamo, sisal, yute o nilón) que tiene la particularidad de mantener invariable una posición determinada después de doblado. Si no fuese posible conseguir en los negocios del ramo el material citado, puede preparárselo a partir de una soga de grosor variable (1/2 a 1 cm, aproximadamente) en la que se introduce un alambre de 1 mm de sección. La operación de armado comienza con la atadura de un extremo de la soga, a fin de que no se deshilache. Se toma este extremo con ambas manos y se giran las fibras en sentido contrario para abrirlas o separarlas. A continuación se introduce una punta del alambre entre estas aberturas y en tanto se gira la soga en el sentido de las fibras, se empuja e introduce el alambre para que quede alojado en la parte central de la soga. Al cortar el alambre, los extremos del tejido se desfibran un poco; esta particularidad puede ser aprovechada para utilizar las fibras como adorno de ciertas figuras o para atezar prolijamente el extremo.
El alambre puede ser trabajado fácilmente; sin embargo posee suficiente resistencia como para soportar que lo doblemos varias veces en un mismo lugar. De una manera similar se trabaja con limpiapipas y alambre revestido con felpa; estos materiales son mucho más delgados y generalmente de escasa longitud, prestán dose por lo tanto para formar figuras pequeñas.
Pues bien, ¿cómo haremos para trabajar el alambre? Antes de comenzar a modelar la figura de un animalito ya fin de lograrla, en lo posible en una sola pieza, reflexionaremos sobre el modo de doblar el material sin tener que realizar ningún agregado. Conviene envolver los extremos del alambre con fibras de sisal u otro material apropiado; para dar una terminación conveniente al extremo engrosado aconsejamos encolar las terminaciones de las fibras.
Para cortar el alambre necesitamos unas pinzas bien afiladas. Si no dispusiéramos de esta herramienta, po demos separar el revestimiento de sisal con tijeras y luego doblar unas cuantas veces el alambre hasta que se corte. Si necesitamos empalmar dos trozos de alambre, recortamos primero las fibras al sesgo, luego ubicamos los extremos del alambre descubierto uno al lado del otro y encolamos las fibras.
Además del alambre también se necesitan algunos accesorios a modo de adorno. Para la melena del león y la pelambre del perro, por ejemplo, usamos lana; el burro necesita orejas de cuero; el gallo luce una cresta de fieltro; y para la panera hace falta hilo. Pero tengamos cuidado de no exagerar y recargar con diversos materiales el mismo objeto, pues corremos el peligro de caer en realizaciones de mal gusto. Aun desprovisto de accesorios, el burro nos da una sensación de lástima, y ello se logra tan sólo por la actitud que damos a la cabeza.
Otra utilización distinta del alambre flexible. Aquí la técnica consiste en hacer valer al alambre únicamente como material de sostén, mientras que las figuras adquieren particular atractivo en virtud de los adornos y ropajes.
¡Manos a la obra!