Guirnalda de Bienvenida

Materiales
Boa de pino alambrada
Estrellas federales
Bastones de plástico
5 m de cinta dorada tipo red
2 m de cinta roja afelpada
3 m de cordón dorado alambrado
Paquetitos dorados
Pistola encoladora
Tijera
Alambre flexible

Procedimiento

Abrir la boa y separar cada rama; distribuir los adornos para lograr una composición uniforme.
Sin quitarle a las flores el tallo, que ya tienen alambrado, entrecruzarlas en las ramas de la guirnalda.
Confeccionar moños con la cinta tipo red dorada. Alambrarles el centro con el cordón dorado.
Colocar alambre a los paquetitos dorados, dejando un extremo libre. Hacer lo mismo con los bastones.
Alambrar los accesorios a lo largo de la guirnalda. Intercalar los moños.
Confeccionar un moño rojo para el principio y para final de la guirnalda. Alambrarlo con cordón dorado.
Para sujetar el trabajo emplear alambre flexible. Si es para un escalera, enroscan y acomodar los adornos hacia el exterior. Esta tarea es muy simple porque todos los elementos están alambrados y pueden colocarse hacia uno u otro lado.
Si se ubica en el contorno de una ventana o de una puerta, es necesario recurrir a la colocación de dos clavos, para poder asegurarla con alambre.

Introducción a manualidades con alambre

Es condición previa para lograr éxito en la confección de muñecos y adornos de alambre, la elección del ma­terial más apropiado y, consiguientemente, la utiliza­ción de una técnica de elaboración adecuada. Así, por ejemplo, no sería acertado modelar una mariposa con alambre, pues este material grueso no resultaría ade­cuado para insinuar los rasgos propios de la ma riposa y la delicadeza de sus alas, o para expresar la liviandad de su revoloteo. A fin de no incurrir en al gunos de estos desaciertos, conviene estudiar previa mente las cualidades del alambre que utilizaremos en nuestros trabajos.
Material, implementos y métodos de trabajo
El elemento principal para fabricar las figuras es el alambre flexible recubierto por soga común (formada por un tejido de hilos o fibras de cáñamo, sisal, yute o nilón) que tiene la particularidad de mantener invaria­ble una posición determinada después de doblado. Si no fuese posible conseguir en los negocios del ramo el material citado, puede preparárselo a partir de una so­ga de grosor variable (1/2 a 1 cm, aproximadamente) en la que se introduce un alambre de 1 mm de sección. La operación de armado comienza con la atadura de un extremo de la soga, a fin de que no se deshilaclie. Se toma este extremo c&n ambas manos y se giran las fibras en sentido contrario para abrirlas o separarlas. A continuación se introduce una punta del alambre en tre estas aberturas y en tanto se gira la soga en el sen tido de las fibras, se empuja e introduce el alambre para que quede alojado en la parte central de la soga. Al cortar el alambre, los extremos del tejido se desfi bran un poco; esta particularidad puede ser aprovechada para utilizar las fibras como adorno de ciertas figuras o para atezar prolijamente el extremo.
El alambre puede ser trabajado fácilmente; sin embar go posee suficiente resistencia como para soportar que lo doblemos varias veces en un mismo lugar. De una manera similar se trabaja con limpiapipas y alambre revestido con felpa; estos materiales son mucho más delgados y generalmente de escasa longitud, prestán dose por lo tanto para formar figuras pequeñas.
Pues bien, ¿cómo haremos para trabajar el alambre? Antes de comenzar a modelar la figura de un animalito ya fin de lograrla, en lo posible en una sola pieza, re flexionaremos sobre el modo de doblar el material sin tener que realizar ningún agregado. Conviene envolver los extremos del alambre con fibras de sisal u otro ma terial apropiado; para dar una terminación conveniente al extremo engrosado aconsejamos encolar las termi naciones de las fibras.
Para cortar el alambre necesitamos unas pinzas bien afiladas. Si no dispusiéramos de esta herramienta, po demos separar el revestimiento de sisal con tijeras y luego doblar unas cuantas veces el alambre hasta que se corte. Si necesitamos empalmar dos trozos de alam bre, recortamos primero las fibras al sesgo, luego ubi camos los extremos del alambre descubierto uno al lado del otro y encolamos las fibras.
Además del alambre también se necesitan algunos ac cesorios a modo de adorno. Para la melena del león y la pelambre del perro, por ejemplo, usamos lana; el burro necesita orejas de cuero; el gallo luce una cresta de fieltro; y para la panera hace falta hilo. Pero tenga mos cuidado de no exagerar y recargar con diversos materiales el mismo objeto, pues corremos el peligro de caer en realizaciones de mal gusto. Aun desprovis to de accesorios, el burro nos da una sensación de lás tima, y ello se logra tan sólo por la actitud que damos a la cabeza.
Otra utilización distinta del alambre flexible. Aquí la técnica consiste en hacer valer al alambre únicamente como material de sostén, mientras que las figuras adquieren particular atractivo en virtud de los adornos y ropajes.

Es condición previa para lograr éxito en la confección de muñecos y adornos de alambre, la elección del ma­terial más apropiado y, consiguientemente, la utiliza­ción de una técnica de elaboración adecuada. Así, por ejemplo, no sería acertado modelar una mariposa con alambre, pues este material grueso no resultaría ade­cuado para insinuar los rasgos propios de la mariposa y la delicadeza de sus alas, o para expresar la liviandad de su revoloteo. A fin de no incurrir en al gunos de estos desaciertos, conviene estudiar previamente las cualidades del alambre que utilizaremos en nuestros trabajos.

Material, implementos y métodos de trabajo

El elemento principal para fabricar las figuras es el alambre flexible recubierto por soga común (formada por un tejido de hilos o fibras de cáñamo, sisal, yute o nilón) que tiene la particularidad de mantener invariable una posición determinada después de doblado. Si no fuese posible conseguir en los negocios del ramo el material citado, puede preparárselo a partir de una so­ga de grosor variable (1/2 a 1 cm, aproximadamente) en la que se introduce un alambre de 1 mm de sección. La operación de armado comienza con la atadura de un extremo de la soga, a fin de que no se deshilache. Se toma este extremo con ambas manos y se giran las fibras en sentido contrario para abrirlas o separarlas. A continuación se introduce una punta del alambre entre estas aberturas y en tanto se gira la soga en el sentido de las fibras, se empuja e introduce el alambre para que quede alojado en la parte central de la soga. Al cortar el alambre, los extremos del tejido se desfibran un poco; esta particularidad puede ser aprovechada para utilizar las fibras como adorno de ciertas figuras o para atezar prolijamente el extremo.

El alambre puede ser trabajado fácilmente; sin embargo posee suficiente resistencia como para soportar que lo doblemos varias veces en un mismo lugar. De una manera similar se trabaja con limpiapipas y alambre revestido con felpa; estos materiales son mucho más delgados y generalmente de escasa longitud, prestán dose por lo tanto para formar figuras pequeñas.

Pues bien, ¿cómo haremos para trabajar el alambre? Antes de comenzar a modelar la figura de un animalito ya fin de lograrla, en lo posible en una sola pieza, reflexionaremos sobre el modo de doblar el material sin tener que realizar ningún agregado. Conviene envolver los extremos del alambre con fibras de sisal u otro material apropiado; para dar una terminación conveniente al extremo engrosado aconsejamos encolar las terminaciones de las fibras.

Para cortar el alambre necesitamos unas pinzas bien afiladas. Si no dispusiéramos de esta herramienta, po demos separar el revestimiento de sisal con tijeras y luego doblar unas cuantas veces el alambre hasta que se corte. Si necesitamos empalmar dos trozos de alambre, recortamos primero las fibras al sesgo, luego ubicamos los extremos del alambre descubierto uno al lado del otro y encolamos las fibras.

Además del alambre también se necesitan algunos accesorios a modo de adorno. Para la melena del león y la pelambre del perro, por ejemplo, usamos lana; el burro necesita orejas de cuero; el gallo luce una cresta de fieltro; y para la panera hace falta hilo. Pero tengamos cuidado de no exagerar y recargar con diversos materiales el mismo objeto, pues corremos el peligro de caer en realizaciones de mal gusto. Aun desprovisto de accesorios, el burro nos da una sensación de lástima, y ello se logra tan sólo por la actitud que damos a la cabeza.

Otra utilización distinta del alambre flexible. Aquí la técnica consiste en hacer valer al alambre únicamente como material de sostén, mientras que las figuras adquieren particular atractivo en virtud de los adornos y ropajes.

¡Manos a la obra!

Manualidades de alambre: Gato

Material
Alambre forrado con hilo sisal negro; algunos restos de lana gris para adornar la cabeza; un hilo de lana blanca para el hociquito; varias cerdas claras -sacadas de un pincel- para los bigotes; trocitos de cuero negro para las orejas.
Procedimiento
Formamos la cabeza bien redonda, el cuello muy corto, el lomo encorvado y la primera pata trasera; doblamos, volvemos hasta el cuello y damos forma a la primera pata delantera, que debe ser un poco más larga que la de atrás. En seguida verificamos si las proporciones están logradas; entonces doblamos la segunda pata de lantera, volvemos a lo largo del lomo, hacemos la se gunda pata trasera y finalmente enroscamos el alambre para obtener el cuerpo. La figura del gato tendrá más “vida” si en la región de las costillas las espirales se hacen un poco más pequeñas. Atezamos las fibras del extremo del alambre y a éste lo sujetamos con algunas puntadas entre las patas delanteras. La cola se hará con un trocito de alambre, deshilachado por un extre mo (para que no se deshaga le aplicamos una gota de cola plástica); la otra punta la introducimos entre las espirales que forman el cuerpo. Luego haremos la ca beza del gato: para acentuar la forma, envolvemos den samente con lana gris el cuello y la parte trasera de la cabeza. Después cortamos dos triangulitos de cuero, los doblamos para darles forma de oreja y los cosemos con hilo negro de tal forma que sobresalgan oblicua mente hacia adelante, afuera de la cabeza. Para com pletar faltan sólo el hocico y los bigotes: arrollamos lana blanca firmemente en el alambre hasta cubrir un trecho de medio centímetro; adelante le hacemos una ligadura con hilo negro; después pasamos las cerdas con la aguja de crochet y las recortamos para darle forma al bigote.
Cuando hayamos terminado podemos doblar al anima-lito según nos plazca, para hacerle adoptar una posi ción de ataque o una actitud juguetona.

Material

Alambre forrado con hilo sisal negro;
Algunos restos de lana gris para adornar la cabeza;
Un hilo de lana blanca para el hociquito;
Varias cerdas claras -sacadas de un pincel- para los bigotes;
Trocitos de cuero negro para las orejas.

Procedimiento

Formamos la cabeza bien redonda, el cuello muy corto, el lomo encorvado y la primera pata trasera; doblamos, volvemos hasta el cuello y damos forma a la primera pata delantera, que debe ser un poco más larga que la de atrás.

Enseguida verificamos si las proporciones están logradas; entonces doblamos la segunda pata de lantera, volvemos a lo largo del lomo, hacemos la se gunda pata trasera y finalmente enroscamos el alambre para obtener el cuerpo. La figura del gato tendrá más “vida” si en la región de las costillas las espirales se hacen un poco más pequeñas. Atezamos las fibras del extremo del alambre y a éste lo sujetamos con algunas puntadas entre las patas delanteras. La cola se hará con un trocito de alambre, deshilachado por un extremo (para que no se deshaga le aplicamos una gota de cola plástica); la otra punta la introducimos entre las espirales que forman el cuerpo.

Luego haremos la cabeza del gato: para acentuar la forma, envolvemos densamente con lana gris el cuello y la parte trasera de la cabeza. Después cortamos dos triangulitos de cuero, los doblamos para darles forma de oreja y los cosemos con hilo negro de tal forma que sobresalgan oblicuamente hacia adelante, afuera de la cabeza.

Para completar faltan sólo el hocico y los bigotes: arrollamos lana blanca firmemente en el alambre hasta cubrir un trecho de medio centímetro; adelante le hacemos una ligadura con hilo negro; después pasamos las cerdas con la aguja de crochet y las recortamos para darle forma al bigote.

Untitled0-1
Cuando hayamos terminado podemos doblar al animalito según nos plazca, para hacerle adoptar una posición de ataque o una actitud juguetona.

Manualidades con alambre: Jirafa

Material
Alambre forrado, de color natural; un poco de lana pa ra tejer pardusco-amarillenta; varias hebras de rafia color natural; un retazo de tejido de rafia color natural o un lienzo grueso; dos fósforos de madera.
Procedimiento
Empezamos el cuerpo haciendo una pequeña cabeza alargada; seguimos con el cuello largo, un poco do­blado oblicuamente hacia atrás, que se prolonga des pués en dirección casi horizontal para dar forma a un tronco corto; siguen las patas traseras y luego, dobla mos hacia adelante para formar las patas delanteras. Volvemos una vez más a lo largo del tronco y empeza mos a enroscar el alambre, aumentando el diámetro de las vueltas hasta llegar a las patas delanteras. Es pre ciso que nos esmeremos en la transición del tronco al cuello, y para esto lo enroscamos apretada y unifor memente. Metemos el extremo del alambre debajo de la cabeza, y a ésta la envolvemos después enteramente con hilos de rafia. Entonces cosemos lacitos de lana en el cuello, la cabeza y la frente; luego, los abrimos con la tijera para obtener los flecos, los cuales recor­tados representan a las crines. En la cabeza de la jira fa faltan aún las orejas y los cuernos: del tejido de rafia, previamente doblado y pegado, cortamos las orejas en forma de una hojita puntiaguda; de esta manera, el te jido no puede deshilacliarse, y las orejas resultarán suficientemente rígidas; después las pegamos de modo que sobresalgan oblicuamente hacia afuera. Para los cuernos utilizamos dos fósforos acortados, a los que aguzamos las puntas, les ponemos cola y los en volvemos, empezando por la cabecita, con lana gruesa marrón; luego los metemos verticalmente en la cabeza, encima de las orejas. La cabeza de la jirafa ha que dado terminada
Para insinuar la marcha un tanto desgarbada de la jira fa cortamos con las pinzas las curvas del alambre a la altura de los cascos y las envolvemos, un centímetro más arriba, con rafia color natural. Es éste el momento de corregir las proporciones; si las patas traseras fue sen un poco largas, las acortaremos algo más que las delanteras.
La cola también la haremos con lana: doblamos un hilo en tres, con un extremo más largo que enrollamos alrededor de los otros dos: el primer centímetro bien apretado, el resto un poco más flojo. Enhebramos una aguja gruesa de zurcir y cosemos la cola sobre la parte interior de la primera vuelta del tronco.

Material

Alambre forrado, de color natural;
Un poco de lana para tejer pardusco-amarillenta;
Varias hebras de rafia color natural;
Un retazo de tejido de rafia color natural o un lienzo grueso;
Dos fósforos de madera.

Procedimiento

Empezamos el cuerpo haciendo una pequeña cabeza alargada; seguimos con el cuello largo, un poco do­blado oblicuamente hacia atrás, que se prolonga después en dirección casi horizontal para dar forma a un tronco corto; siguen las patas traseras y luego, doblamos hacia adelante para formar las patas delanteras. Volvemos una vez más a lo largo del tronco y empezamos a enroscar el alambre, aumentando el diámetro de las vueltas hasta llegar a las patas delanteras. Es preciso que nos esmeremos en la transición del tronco al cuello, y para esto lo enroscamos apretada y uniformemente. Metemos el extremo del alambre debajo de la cabeza, y a ésta la envolvemos después enteramente con hilos de rafia. Entonces cosemos lacitos de lana en el cuello, la cabeza y la frente; luego, los abrimos con la tijera para obtener los flecos, los cuales recor­tados representan a las crines. En la cabeza de la jirafa faltan aún las orejas y los cuernos: del tejido de rafia, previamente doblado y pegado, cortamos las orejas en forma de una hojita puntiaguda; de esta manera, el tejido no puede deshilacharse, y las orejas resultarán suficientemente rígidas; después las pegamos de modo que sobresalgan oblicuamente hacia afuera. Para los cuernos utilizamos dos fósforos acortados, a los que aguzamos las puntas, les ponemos cola y los en volvemos, empezando por la cabecita, con lana gruesa marrón; luego los metemos verticalmente en la cabeza, encima de las orejas. La cabeza de la jirafa ha que dado terminada

Para insinuar la marcha un tanto desgarbada de la jirafa cortamos con las pinzas las curvas del alambre a la altura de los cascos y las envolvemos, un centímetro más arriba, con rafia color natural. Es éste el momento de corregir las proporciones; si las patas traseras fue sen un poco largas, las acortaremos algo más que las delanteras.

La cola también la haremos con lana: doblamos un hilo en tres, con un extremo más largo que enrollamos alrededor de los otros dos: el primer centímetro bien apretado, el resto un poco más flojo. Enhebramos una aguja gruesa de zurcir y cosemos la cola sobre la parte interior de la primera vuelta del tronco.

Manualidades con alambre: Burro

Material
Alambre forrado, negro; un poco de lana gris de media no grosor y un trocito de cuero negro.
Procedimiento
Doblamos el alambre en forma de óvalo para formar la cabeza y luego insinuamos el cuello de manera que la cabeza cuelgue hacia abajo. El lomo, la pata trasera izquierda, la vuelta hacia adelante y la pata delante ra izquierda, son formas que doblamos en una sola operación. Si las proporciones resultan más o menos correctas, formamos la mitad derecha del cuerpo del mismo modo que la izquierda, con la diferencia que ahora empezamos con la pata delantera. Cuando ter minamos la pata trasera derecha hacemos las vueltas del tronco trabajando en forma uniforme hasta la mitad aproximadamente, y desde allí les damos un poco más de amplitud hasta las patas delanteras. Cortamos el alambre, lo envolvemos y metemos el extremo hacia atrás entre las vueltas del tronco. Envolvemos la punta del extremo restante con lana; al mismo tiempo uni mos en ese lugar la cabeza al cuello. Luego cosemos lazos de lana, bien juntos, a lo largo de todo el cuello hasta la frente; cortamos los lazos y los entremezcla mos un poco. Cortamos las orejas sobre el cuero, ne gro por ambos lados, practicamos un corte en la parte inferior, superponemos las dos mitades obtenidas para dar forma a las orejas y las cosemos detrás del flequi llo de la frente. Para representar la cola, doblamos en cuatro un hilo largo de lana y lo enroscamos apretada mente con el extremo restante; por este mismo extre mo lo cosemos al cuerpo; abrimos las vueltas en la punta de la cola y formamos la borla. Para representar los cascos cortamos con las pinzas el extremo o vuelta de los alambres que forman las patas y los revestimos con lana gris. Las patas traseras las cortamos un poco más que las delanteras para que el burro parezca bien terco..

Material

Alambre forrado, negro;
Un poco de lana gris de media no grosor
Un trocito de cuero negro

Procedimiento

Doblamos el alambre en forma de óvalo para formar la cabeza y luego insinuamos el cuello de manera que la cabeza cuelgue hacia abajo. El lomo, la pata trasera izquierda, la vuelta hacia adelante y la pata delantera izquierda, son formas que doblamos en una sola operación. Si las proporciones resultan más o menos correctas, formamos la mitad derecha del cuerpo del mismo modo que la izquierda, con la diferencia que ahora empezamos con la pata delantera. Cuando terminamos la pata trasera derecha hacemos las vueltas del tronco trabajando en forma uniforme hasta la mitad aproximadamente, y desde allí les damos un poco más de amplitud hasta las patas delanteras. Cortamos el alambre, lo envolvemos y metemos el extremo hacia atrás entre las vueltas del tronco. Envolvemos la punta del extremo restante con lana; al mismo tiempo unimos en ese lugar la cabeza al cuello. Luego cosemos lazos de lana, bien juntos, a lo largo de todo el cuello hasta la frente; cortamos los lazos y los entremezcla mos un poco. Cortamos las orejas sobre el cuero, negro por ambos lados, practicamos un corte en la parte inferior, superponemos las dos mitades obtenidas para dar forma a las orejas y las cosemos detrás del flequillo de la frente. Para representar la cola, doblamos en cuatro un hilo largo de lana y lo enroscamos apretada mente con el extremo restante; por este mismo extremo lo cosemos al cuerpo; abrimos las vueltas en la punta de la cola y formamos la borla. Para representar los cascos cortamos con las pinzas el extremo o vuelta de los alambres que forman las patas y los revestimos con lana gris. Las patas traseras las cortamos un poco más que las delanteras para que el burro parezca bien terco.