Material
Alambre forrado, color natural; lana gruesa levemente retorcida, de color rojizo-pardusco; un poco de hilo blanco y un trozo de rafia color natural.
Procedimiento
El alambre se dobla en forma oval para representar la cabeza, luego algo oblicuamente para el cuello corto, y después en sentido horizontal en el tronco. Las dos patas traseras se moldean en una sola operación para poder doblarlas con mayor comodidad al final. Volve mos con el alambre horizontalmente hacia adelante, hacemos la pata delantera derecha, pasamos por enci ma del cuello y damos forma a la pata delantera iz quierda. Antes de enroscar el tronco, doblamos las pa tas como para insinuar la marcha furtiva del león. Las vueltas del tronco, salvo las dos primeras, se harán todas iguales y no demasiado apretadas. Para el cuello corto y grueso, dos vueltas son suficientes. Después llevamos una amplia curva sobre la cabeza, agregamos dos centímetros más, cortamos el alambre, envolvemos el extremo en sus propias hebras y lo introducimos en las vueltas del cuello.
Para confeccionar la melena llenaremos primeramente los lados internos de las dos curvas que forman la ca beza con el mayor número posible de lazos de lana. Luego cosemos lazos algo más largos desde atrás en los lados externos; esos lazos los cortamos después con la tijera y los abrimos. Unos cuantos lazos cortos, cosi dos por el lado frontal de la curva que forma el alam bre trasversal, constituirán el “flequillo”. Con un hilo de lana insinuamos el hocico; con unas hebras de rafia, los bigotes. La cola debe ser larga y móvil: doblamos un hilo largo de lana en cinco partes, dejamos sobre salir un trozo y con él envolvemos toda la cola sin apretar demasiado; después la cosemos al cuerpo. Cor tamos los lazos en la terminación de la cola y los re­torcemos sobre sí mismos para formar una borla con punta. Para terminar el trabajo daremos unas hábiles puntadas de unión en el vientre y en el lomo, a fin de que el cuerpo del león ofrezca mayor solidez.

Material

Alambre forrado, color natural;
Lana gruesa levemente retorcida, de color rojizo-pardusco;
Un poco de hilo blanco
Un trozo de rafia color natural

Procedimiento

El alambre se dobla en forma oval para representar la cabeza, luego algo oblicuamente para el cuello corto, y después en sentido horizontal en el tronco. Las dos patas traseras se moldean en una sola operación para poder doblarlas con mayor comodidad al final. Volve mos con el alambre horizontalmente hacia adelante, hacemos la pata delantera derecha, pasamos por encima del cuello y damos forma a la pata delantera izquierda. Antes de enroscar el tronco, doblamos las patas como para insinuar la marcha furtiva del león. Las vueltas del tronco, salvo las dos primeras, se harán todas iguales y no demasiado apretadas. Para el cuello corto y grueso, dos vueltas son suficientes. Después llevamos una amplia curva sobre la cabeza, agregamos dos centímetros más, cortamos el alambre, envolvemos el extremo en sus propias hebras y lo introducimos en las vueltas del cuello.

Para confeccionar la melena llenaremos primeramente los lados internos de las dos curvas que forman la cabeza con el mayor número posible de lazos de lana. Luego cosemos lazos algo más largos desde atrás en los lados externos; esos lazos los cortamos después con la tijera y los abrimos. Unos cuantos lazos cortos, cosidos por el lado frontal de la curva que forma el alambre trasversal, constituirán el “flequillo”. Con un hilo de lana insinuamos el hocico; con unas hebras de rafia, los bigotes. La cola debe ser larga y móvil: doblamos un hilo largo de lana en cinco partes, dejamos sobre salir un trozo y con él envolvemos toda la cola sin apretar demasiado; después la cosemos al cuerpo. Cortamos los lazos en la terminación de la cola y los re­torcemos sobre sí mismos para formar una borla con punta. Para terminar el trabajo daremos unas hábiles puntadas de unión en el vientre y en el lomo, a fin de que el cuerpo del león ofrezca mayor solidez.

Manualidades de alambre: Leon

Ejemplo de Leon