Manualidades de alambre: Gato

Material
Alambre forrado con hilo sisal negro; algunos restos de lana gris para adornar la cabeza; un hilo de lana blanca para el hociquito; varias cerdas claras -sacadas de un pincel- para los bigotes; trocitos de cuero negro para las orejas.
Procedimiento
Formamos la cabeza bien redonda, el cuello muy corto, el lomo encorvado y la primera pata trasera; doblamos, volvemos hasta el cuello y damos forma a la primera pata delantera, que debe ser un poco más larga que la de atrás. En seguida verificamos si las proporciones están logradas; entonces doblamos la segunda pata de lantera, volvemos a lo largo del lomo, hacemos la se gunda pata trasera y finalmente enroscamos el alambre para obtener el cuerpo. La figura del gato tendrá más “vida” si en la región de las costillas las espirales se hacen un poco más pequeñas. Atezamos las fibras del extremo del alambre y a éste lo sujetamos con algunas puntadas entre las patas delanteras. La cola se hará con un trocito de alambre, deshilachado por un extre mo (para que no se deshaga le aplicamos una gota de cola plástica); la otra punta la introducimos entre las espirales que forman el cuerpo. Luego haremos la ca beza del gato: para acentuar la forma, envolvemos den samente con lana gris el cuello y la parte trasera de la cabeza. Después cortamos dos triangulitos de cuero, los doblamos para darles forma de oreja y los cosemos con hilo negro de tal forma que sobresalgan oblicua mente hacia adelante, afuera de la cabeza. Para com pletar faltan sólo el hocico y los bigotes: arrollamos lana blanca firmemente en el alambre hasta cubrir un trecho de medio centímetro; adelante le hacemos una ligadura con hilo negro; después pasamos las cerdas con la aguja de crochet y las recortamos para darle forma al bigote.
Cuando hayamos terminado podemos doblar al anima-lito según nos plazca, para hacerle adoptar una posi ción de ataque o una actitud juguetona.

Material

Alambre forrado con hilo sisal negro;
Algunos restos de lana gris para adornar la cabeza;
Un hilo de lana blanca para el hociquito;
Varias cerdas claras -sacadas de un pincel- para los bigotes;
Trocitos de cuero negro para las orejas.

Procedimiento

Formamos la cabeza bien redonda, el cuello muy corto, el lomo encorvado y la primera pata trasera; doblamos, volvemos hasta el cuello y damos forma a la primera pata delantera, que debe ser un poco más larga que la de atrás.

Enseguida verificamos si las proporciones están logradas; entonces doblamos la segunda pata de lantera, volvemos a lo largo del lomo, hacemos la se gunda pata trasera y finalmente enroscamos el alambre para obtener el cuerpo. La figura del gato tendrá más “vida” si en la región de las costillas las espirales se hacen un poco más pequeñas. Atezamos las fibras del extremo del alambre y a éste lo sujetamos con algunas puntadas entre las patas delanteras. La cola se hará con un trocito de alambre, deshilachado por un extremo (para que no se deshaga le aplicamos una gota de cola plástica); la otra punta la introducimos entre las espirales que forman el cuerpo.

Luego haremos la cabeza del gato: para acentuar la forma, envolvemos densamente con lana gris el cuello y la parte trasera de la cabeza. Después cortamos dos triangulitos de cuero, los doblamos para darles forma de oreja y los cosemos con hilo negro de tal forma que sobresalgan oblicuamente hacia adelante, afuera de la cabeza.

Para completar faltan sólo el hocico y los bigotes: arrollamos lana blanca firmemente en el alambre hasta cubrir un trecho de medio centímetro; adelante le hacemos una ligadura con hilo negro; después pasamos las cerdas con la aguja de crochet y las recortamos para darle forma al bigote.

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Cuando hayamos terminado podemos doblar al animalito según nos plazca, para hacerle adoptar una posición de ataque o una actitud juguetona.

Manualidades con alambre: Jirafa

Material
Alambre forrado, de color natural; un poco de lana pa ra tejer pardusco-amarillenta; varias hebras de rafia color natural; un retazo de tejido de rafia color natural o un lienzo grueso; dos fósforos de madera.
Procedimiento
Empezamos el cuerpo haciendo una pequeña cabeza alargada; seguimos con el cuello largo, un poco do­blado oblicuamente hacia atrás, que se prolonga des pués en dirección casi horizontal para dar forma a un tronco corto; siguen las patas traseras y luego, dobla mos hacia adelante para formar las patas delanteras. Volvemos una vez más a lo largo del tronco y empeza mos a enroscar el alambre, aumentando el diámetro de las vueltas hasta llegar a las patas delanteras. Es pre ciso que nos esmeremos en la transición del tronco al cuello, y para esto lo enroscamos apretada y unifor memente. Metemos el extremo del alambre debajo de la cabeza, y a ésta la envolvemos después enteramente con hilos de rafia. Entonces cosemos lacitos de lana en el cuello, la cabeza y la frente; luego, los abrimos con la tijera para obtener los flecos, los cuales recor­tados representan a las crines. En la cabeza de la jira fa faltan aún las orejas y los cuernos: del tejido de rafia, previamente doblado y pegado, cortamos las orejas en forma de una hojita puntiaguda; de esta manera, el te jido no puede deshilacliarse, y las orejas resultarán suficientemente rígidas; después las pegamos de modo que sobresalgan oblicuamente hacia afuera. Para los cuernos utilizamos dos fósforos acortados, a los que aguzamos las puntas, les ponemos cola y los en volvemos, empezando por la cabecita, con lana gruesa marrón; luego los metemos verticalmente en la cabeza, encima de las orejas. La cabeza de la jirafa ha que dado terminada
Para insinuar la marcha un tanto desgarbada de la jira fa cortamos con las pinzas las curvas del alambre a la altura de los cascos y las envolvemos, un centímetro más arriba, con rafia color natural. Es éste el momento de corregir las proporciones; si las patas traseras fue sen un poco largas, las acortaremos algo más que las delanteras.
La cola también la haremos con lana: doblamos un hilo en tres, con un extremo más largo que enrollamos alrededor de los otros dos: el primer centímetro bien apretado, el resto un poco más flojo. Enhebramos una aguja gruesa de zurcir y cosemos la cola sobre la parte interior de la primera vuelta del tronco.

Material

Alambre forrado, de color natural;
Un poco de lana para tejer pardusco-amarillenta;
Varias hebras de rafia color natural;
Un retazo de tejido de rafia color natural o un lienzo grueso;
Dos fósforos de madera.

Procedimiento

Empezamos el cuerpo haciendo una pequeña cabeza alargada; seguimos con el cuello largo, un poco do­blado oblicuamente hacia atrás, que se prolonga después en dirección casi horizontal para dar forma a un tronco corto; siguen las patas traseras y luego, doblamos hacia adelante para formar las patas delanteras. Volvemos una vez más a lo largo del tronco y empezamos a enroscar el alambre, aumentando el diámetro de las vueltas hasta llegar a las patas delanteras. Es preciso que nos esmeremos en la transición del tronco al cuello, y para esto lo enroscamos apretada y uniformemente. Metemos el extremo del alambre debajo de la cabeza, y a ésta la envolvemos después enteramente con hilos de rafia. Entonces cosemos lacitos de lana en el cuello, la cabeza y la frente; luego, los abrimos con la tijera para obtener los flecos, los cuales recor­tados representan a las crines. En la cabeza de la jirafa faltan aún las orejas y los cuernos: del tejido de rafia, previamente doblado y pegado, cortamos las orejas en forma de una hojita puntiaguda; de esta manera, el tejido no puede deshilacharse, y las orejas resultarán suficientemente rígidas; después las pegamos de modo que sobresalgan oblicuamente hacia afuera. Para los cuernos utilizamos dos fósforos acortados, a los que aguzamos las puntas, les ponemos cola y los en volvemos, empezando por la cabecita, con lana gruesa marrón; luego los metemos verticalmente en la cabeza, encima de las orejas. La cabeza de la jirafa ha que dado terminada

Para insinuar la marcha un tanto desgarbada de la jirafa cortamos con las pinzas las curvas del alambre a la altura de los cascos y las envolvemos, un centímetro más arriba, con rafia color natural. Es éste el momento de corregir las proporciones; si las patas traseras fue sen un poco largas, las acortaremos algo más que las delanteras.

La cola también la haremos con lana: doblamos un hilo en tres, con un extremo más largo que enrollamos alrededor de los otros dos: el primer centímetro bien apretado, el resto un poco más flojo. Enhebramos una aguja gruesa de zurcir y cosemos la cola sobre la parte interior de la primera vuelta del tronco.

Manualidades con alambre: Caballo

Material
Alambre forrado, color natural; lana gruesa para tejer de color rojizo-pardusca; un trozo de fieltro marrón.
Procedimiento
Empezamos dando forma ovalada a la cabeza; luego doblamos el alambre y formamos el cuello, el tronco y las dos patas traseras; volvemos por el tronco hacia adelante y moldeamos las dos patas delanteras. Si las proporciones son correctas, volvemos con el alambre hacia atrás a lo largo del tronco y desde allí comen zamos a enroscar para formar el cuerpo. Cuando llega mos a las patas delanteras, doblamos el alambre, pri mero sobre la pata derecha, luego por debajo de la izquierda y alrededor del cuello; después, desde el lado interior, damos una vuelta apretada alrededor de la pata derecha, y desde afuera, otra para la pata izquier da. Estas vueltas sirven para separar a las del cue llo, que van achicándose hacia arriba. Cortamos el alambre y mantenemos el extremo contra el óvalo de la cabeza donde lo sujetamos con una envoltura de la na gruesa que toma a las dos partes. Después recubri mos toda la cabeza con la envoltura, de modo que el arco exterior resulte más grueso que el interior. Las crines y el flequillo, como en los otros modelos, están constituidos por lacitos de lana que se cortan al final. La cola se compone de hilos de lana deshilachados, cosidos debajo de las primeras vueltas del tronco. Las orejas deben recortarse del trocitó de fieltro marrón; las doblamos en sentido longitudinal y las cosemos casi juntas por la base, de modo que queden paradas. La terminación final incjuye la formación de los cas cos: varias ligaduras con lana marrón en los extremos de las patas para que puedan quedar un poco a la vista las vueltas del alambre

Materiales

Alambre forrado, color natural;
Lana gruesa para tejer de color rojizo-pardusca;
Un trozo de fieltro marrón.

Procedimiento

Empezamos dando forma ovalada a la cabeza; luego doblamos el alambre y formamos el cuello, el tronco y las dos patas traseras; volvemos por el tronco hacia adelante y moldeamos las dos patas delanteras. Si las proporciones son correctas, volvemos con el alambre hacia atrás a lo largo del tronco y desde allí comen zamos a enroscar para formar el cuerpo. Cuando llegamos a las patas delanteras, doblamos el alambre, primero sobre la pata derecha, luego por debajo de la izquierda y alrededor del cuello; después, desde el lado interior, damos una vuelta apretada alrededor de la pata derecha, y desde afuera, otra para la pata izquierda. Estas vueltas sirven para separar a las del cue llo, que van achicándose hacia arriba. Cortamos el alambre y mantenemos el extremo contra el óvalo de la cabeza donde lo sujetamos con una envoltura de lana gruesa que toma a las dos partes. Después recubrimos toda la cabeza con la envoltura, de modo que el arco exterior resulte más grueso que el interior. Las crines y el flequillo, como en los otros modelos, están constituidos por lacitos de lana que se cortan al final. La cola se compone de hilos de lana deshilachados, cosidos debajo de las primeras vueltas del tronco. Las orejas deben recortarse del trocito de fieltro marrón; las doblamos en sentido longitudinal y las cosemos casi juntas por la base, de modo que queden paradas. La terminación final incjuye la formación de los cascos: varias ligaduras con lana marrón en los extremos de las patas para que puedan quedar un poco a la vista las vueltas del alambre

Manualidad de Caballo de alambre

Ejemplo

Manualidades de alambre: Perro

Material
Alambre forrado, color natural; lana de tono claro, de grosor mediano.
Procedimiento
Doblamos el alambre para moldear la cabeza aproxima damente de forma triangular-, luego, el esqueleto del cuello y tronco; en seguida la primera pata trasera. Hay que cuidar de no hacer el cuello demasiado largo.
Formamos la primera pata delantera y luego damos una vuelta alrededor del cuello para lograr un apoyo firme a la segunda pata delantera. Moldeamos ésta, y volve mos hacia atrás a lo largo del lomo para dar forma a la segunda pata trasera. Si fuera necesario, es el mo mento de realizar las correcciones. Envolvemos el alambre y fabricamos el tronco, de menor a mayor hasta llegar al cuello. Las vueltas del cuello serán uni­formes, salvo las dos últimas, que deberán hacerse más apretadamente. Realizada la última vuelta del cuello, llevamos el alambre en forma de curva encima de la cabeza, dejamos dos centímetros más, cortamos y me temos el extremo entre las vueltas del cuello. Como la figura ofrece todavía un aspecto un tanto pobre, es ne cesario adornarla. Comenzamos por la cabeza: con la lana disponible hacemos lacitos que colocamos alre dedor del alambre para formar una base apretada; so bre ésta cosemos los lazos más grandes que formarán la melena. También en las patas cosemos lacitos de lana, aunque no tan unidos como en Ja cabeza. Para fabricar la cola, doblamos un hilo de lana en seis, se gún el largo deseado, dejamos en la punta unos laci tos de un centímetro de largo y enroscamos el resto con vueltas oíen apretadas; con el mismo hilo cosemos la cola al cuerpo. Finalmente damos forma al hocico con varias vueltas de lana.

Material

Alambre forrado, color natural;
Lana de tono claro, de grosor mediano.

Procedimiento

Doblamos el alambre para moldear la cabeza aproximadamente de forma triangular, luego, el esqueleto del cuello y tronco; enseguida la primera pata trasera. Hay que cuidar de no hacer el cuello demasiado largo.

Formamos la primera pata delantera y luego damos una vuelta alrededor del cuello para lograr un apoyo firme a la segunda pata delantera. Moldeamos ésta, y volve mos hacia atrás a lo largo del lomo para dar forma a la segunda pata trasera. Si fuera necesario, es el mo mento de realizar las correcciones. Envolvemos el alambre y fabricamos el tronco, de menor a mayor hasta llegar al cuello. Las vueltas del cuello serán uni­formes, salvo las dos últimas, que deberán hacerse más apretadamente. Realizada la última vuelta del cuello, llevamos el alambre en forma de curva encima de la cabeza, dejamos dos centímetros más, cortamos y me temos el extremo entre las vueltas del cuello. Como la figura ofrece todavía un aspecto un tanto pobre, es necesario adornarla. Comenzamos por la cabeza: con la lana disponible hacemos lacitos que colocamos alrededor del alambre para formar una base apretada; sobre ésta cosemos los lazos más grandes que formarán la melena. También en las patas cosemos lacitos de lana, aunque no tan unidos como en la cabeza. Para fabricar la cola, doblamos un hilo de lana en seis, según el largo deseado, dejamos en la punta unos lacitos de un centímetro de largo y enroscamos el resto con vueltas bien apretadas; con el mismo hilo cosemos la cola al cuerpo. Finalmente damos forma al hocico con varias vueltas de lana.

Manualidades de alambre: León

Material
Alambre forrado, color natural; lana gruesa levemente retorcida, de color rojizo-pardusco; un poco de hilo blanco y un trozo de rafia color natural.
Procedimiento
El alambre se dobla en forma oval para representar la cabeza, luego algo oblicuamente para el cuello corto, y después en sentido horizontal en el tronco. Las dos patas traseras se moldean en una sola operación para poder doblarlas con mayor comodidad al final. Volve mos con el alambre horizontalmente hacia adelante, hacemos la pata delantera derecha, pasamos por enci ma del cuello y damos forma a la pata delantera iz quierda. Antes de enroscar el tronco, doblamos las pa tas como para insinuar la marcha furtiva del león. Las vueltas del tronco, salvo las dos primeras, se harán todas iguales y no demasiado apretadas. Para el cuello corto y grueso, dos vueltas son suficientes. Después llevamos una amplia curva sobre la cabeza, agregamos dos centímetros más, cortamos el alambre, envolvemos el extremo en sus propias hebras y lo introducimos en las vueltas del cuello.
Para confeccionar la melena llenaremos primeramente los lados internos de las dos curvas que forman la ca beza con el mayor número posible de lazos de lana. Luego cosemos lazos algo más largos desde atrás en los lados externos; esos lazos los cortamos después con la tijera y los abrimos. Unos cuantos lazos cortos, cosi dos por el lado frontal de la curva que forma el alam bre trasversal, constituirán el “flequillo”. Con un hilo de lana insinuamos el hocico; con unas hebras de rafia, los bigotes. La cola debe ser larga y móvil: doblamos un hilo largo de lana en cinco partes, dejamos sobre salir un trozo y con él envolvemos toda la cola sin apretar demasiado; después la cosemos al cuerpo. Cor tamos los lazos en la terminación de la cola y los re­torcemos sobre sí mismos para formar una borla con punta. Para terminar el trabajo daremos unas hábiles puntadas de unión en el vientre y en el lomo, a fin de que el cuerpo del león ofrezca mayor solidez.

Material

Alambre forrado, color natural;
Lana gruesa levemente retorcida, de color rojizo-pardusco;
Un poco de hilo blanco
Un trozo de rafia color natural

Procedimiento

El alambre se dobla en forma oval para representar la cabeza, luego algo oblicuamente para el cuello corto, y después en sentido horizontal en el tronco. Las dos patas traseras se moldean en una sola operación para poder doblarlas con mayor comodidad al final. Volve mos con el alambre horizontalmente hacia adelante, hacemos la pata delantera derecha, pasamos por encima del cuello y damos forma a la pata delantera izquierda. Antes de enroscar el tronco, doblamos las patas como para insinuar la marcha furtiva del león. Las vueltas del tronco, salvo las dos primeras, se harán todas iguales y no demasiado apretadas. Para el cuello corto y grueso, dos vueltas son suficientes. Después llevamos una amplia curva sobre la cabeza, agregamos dos centímetros más, cortamos el alambre, envolvemos el extremo en sus propias hebras y lo introducimos en las vueltas del cuello.

Para confeccionar la melena llenaremos primeramente los lados internos de las dos curvas que forman la cabeza con el mayor número posible de lazos de lana. Luego cosemos lazos algo más largos desde atrás en los lados externos; esos lazos los cortamos después con la tijera y los abrimos. Unos cuantos lazos cortos, cosidos por el lado frontal de la curva que forma el alambre trasversal, constituirán el “flequillo”. Con un hilo de lana insinuamos el hocico; con unas hebras de rafia, los bigotes. La cola debe ser larga y móvil: doblamos un hilo largo de lana en cinco partes, dejamos sobre salir un trozo y con él envolvemos toda la cola sin apretar demasiado; después la cosemos al cuerpo. Cortamos los lazos en la terminación de la cola y los re­torcemos sobre sí mismos para formar una borla con punta. Para terminar el trabajo daremos unas hábiles puntadas de unión en el vientre y en el lomo, a fin de que el cuerpo del león ofrezca mayor solidez.

Manualidades de alambre: Leon

Ejemplo de Leon